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Tipo de documento: Artículo

Sentencia TSJA, 16 diciembre 2005

Servidumbre de luces y vistas. Constitución por disposición del padre de familia. Art. 541 Cc. No es signo aparente la ausencia de reja y red.

EXCMO. SR. PRESIDENTE

D. Fernando Zubiri de Salinas

ILMOS. SRES. MAGISTRADOS

D. Luis Fernández Álvarez

D. Luis  Ignacio Pastor Eixarch

D. Manuel Serrano Bonafonte


En Zaragoza a dieciséis de diciembre de dos mil cinco.

En nombre de S.M. el Rey.

Visto por la Sala de lo Civil del Tribunal Superior de Justicia de Aragón el presente recurso de casación núm. 9/2005, interpuesto contra la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Teruel, en fecha 15 de febrero de 2005, recaída en el rollo de apelación núm. 298/2004, dimanante de autos de juicio verbal núm. 252/2003, seguidos ante el Juzgado de 1ª Instancia núm. Dos de Teruel, en el que son partes, como recurrente, Dª. Pilar R. S., representada por el Procurador de los Tribunales D. Luis Javier Celma Benajes y dirigida por el Letrado D. José Paulino Esteban Pérez, y como recurrida, Dª. Lucia R. S., representada por la Procuradora de los Tribunales Dª. Beatriz Viloria Alebesque y dirigida por el Letrado D. Sergio Ruiz Ruiz.

PRIMERO.- Por la Procuradora de los Tribunales Dª. Ana María Gutiérrez Corduente se presentó ante el Juzgado de Primera Instancia núm. Dos de Teruel, demanda de juicio verbal en petición de que se declare la existencia de una servidumbre de luces y vistas, en nombre y representación de Dª. Lucía R. S., con base en los hechos y fundamentos que en la misma expresa, suplicando al Juzgado dicte sentencia por la que: “a) Se declare la existencia de una servidumbre de luces y vistas por constitución del padre de familia de la ventana del granero de mi mandante sobre la finca de la demandada.- Subsidiariamente, para el caso de que se declare no haber lugar a la petición anterior, se declare el ejercicio abusivo y de mala fe al tapiar la ventana de mi representada.- b) se declare que el tejado de la demandada vierte las aguas pluviales sobre la finca de mi representada.- c) Se condene a la demandada a estar y pasar por las anteriores declaraciones.- d) Se condene a la demandada a volver a abrir la ventana de mi mandante.- e) Se condene a la demandada a reconstruir la canal de su tejado de tal modo que las aguas pluviales no vayan a parar al predio de mi mandante.- f) Se condene a la demandada a derribar el tabique del granero en caso de que el mismo no se haya practicado sobre la divisoria de las fincas.- g) Todo ello con expresa condena en costas a la demandada en caso de que se oponga a la presente demanda.” Admitida la demanda se emplazó a la parte contraria, citándose a las partes para la vista preceptiva. Comparecida en tiempo forma la demandada, formuló reconvención con base en los hechos y fundamentos de derecho que se expresan en su escrito y suplicando al juzgado que tenga por deducida demanda reconvencional, la admita y previos los trámites oportunos dicte sentencia por la que se condene a la demandada en reconvención a respetar la partición y distribución que en su día realizó D. Alejandro R. C. respecto a las viviendas sitas en Camarillas (Teruel), C/. Peña Baja, 2 y 2 bis, de forma y manera que la línea divisoria entre los fondos de la cochera propiedad de la actora y la cuadra (hoy garaje) propiedad de Dª. Pilar se correspondan a la voluntad y mandato establecido por el Sr. R. C., tal como consta en el documento núm. Uno que se acompaña, debiendo dejar Dª. Lucía R. S. libre y expedita la zona objeto de usurpación para uso exclusivo de Dª. Pilar, con la correlativa obligación de llevar a cabo las obras necesarias para que la distribución en su día determinada se ajuste al repartimiento efectuado por D. Alejandro R. C., todo ello con expresa condena en costas a la demandante reconvenida. La parte contraria se opuso a la reconvención en el momento de la vista del juicio verbal.

SEGUNDO.- Previos los trámites legales, con fecha 29 de junio de 2004, se dictó sentencia cuya parte dispositiva es del siguiente tenor literal: “FALLO.- Que desestimando la demanda presentada por la Procuradora de los Tribunales Dª. Ana María Gutiérrez Corduente, en nombre y representación de Dª. Lucía R. S., contra Dª. Pilar R. S., debo absolver y absuelvo a la demandada de las pretensiones de la demanda, y desestimando la demanda reconvencional formulada por la Procuradora de los Tribunales Dª. Isabel Pérez Fortea, en nombre y representación de Dª. Pilar R. S., contra Dª. Lucía R. S., debo absolver y absuelvo a la actora de las pretensiones de la demanda reconvencional, con expresa condena en costas a la parte actora, excepto de la demanda reconvencional que han de imponerse a la parte demandada”.

Contra la sentencia anterior, por la Procuradora Sra. Gutiérrez Corduente se presentó recurso de apelación, al que se opuso la parte contraria, pasándose las actuaciones a la Audiencia Provincial Teruel, la que dictó sentencia en fecha 15 de febrero de 2005, con el siguiente resultado: “FALLO: Estimando en parte el recurso de apelación interpuesto por la Procuradora doña Ana María Gutiérrez Corduente, en representación de doña Lucía R. S., contra la sentencia de fecha 29 de junio de 2004 dictada en los autos civiles nº 252/03, procedentes del juzgado de Primera Instancia nº 2 de Teruel, y desestimando el recurso de apelación formulado por la Procuradora doña Isabel Pérez Fortea, en representación de doña Pilar R. S., contra dicha resolución, se revoca en parte la misma, cuyo fallo queda redactado de la siguiente manera:  Estimando en parte la demanda principal formulada por la Procuradora doña Ana María Gutiérrez Corduente, en representación de doña Lucía R. S. : a) se declara la existencia de una servidumbre de luces y vistas por constitución del padre de familia respecto al hueco existente en el granero de la actora sobre la finca de la demandada doña Pilar R. S., y se condena a dicha demandada a volver a abrir la ventana de la actora; b) se condena a la demandada doña Pilar R. S. a reconstruir la canal de su tejado de tal modo que las aguas pluviales no vayan a parar al predio de la actora; absolviendo a la demandada del resto  de las pretensiones de la demanda; sin hacer especial imposición de las costas causadas en primera instancia respecto a esta demanda principal. Desestimándose la demanda reconvencional interpuesta por la Procuradora doña Isabel Pérez Fortea, en representación de doña Pilar R. S., se absuelve a la reconvenida doña Lucía R. S. de las pretensiones de la misma; con expresa imposición a la reconviniente de las costas causadas en primera instancia respecto a dicha demanda reconvencional.- No se hace especial imposición de las costas causadas en esta alzada respecto al recurso formulado por doña Lucía. Se imponen a doña Pilar R. S. las costas causadas en esta alzada respecto al recurso por ella formulado.” La representación de Dª. Pilar R. solicitó aclaración de la sentencia, a la que no se dió lugar.

TERCERO.- La representación legal de Dª. Pilar R. S. presentó escrito anunciando recurso de casación contra la sentencia anterior, el que se tuvo por preparado en tiempo y forma, presentándose dentro de plazo el mentado recurso, que basa como MOTIVO UNICO en la infracción del art. 145 y concordantes de la Compilación de Derecho Civil Aragonesa en relación con el art. 541 del Código Civil. Emplazadas las partes, se remitieron las actuaciones a esta Sala.

CUARTO.- Recibidas las actuaciones y comparecidas las partes en esta Sala, se formó el oportuno rollo y se nombró ponente; en fecha 24 de junio se dictó auto por el que se admite a trámite el recurso, confiriéndole traslado a la parte recurrida por el plazo de 20 días para impugnación si viere convenirle, lo que hizo dentro de plazo, señalándose para votación y fallo el día 23 de noviembre, fecha en que se llevó a efecto.

Es ponente el Ilmo. Sr. Magistrado D. Luis Ignacio Pastor Eixarch.

PRIMERO.- Interpuesto recurso de casación, se articula por la parte recurrida oposición a su admisión por entender que no se dan las circunstancias prevenidas en el artículo 477.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil para poder formular el recurso, ya que, considera la parte, no existe doctrina de la Sala del Tribunal Superior de Justicia de Aragón que pueda considerarse infringida, y no ha sido correctamente expuesta la jurisprudencia contradictoria de Audiencias Provinciales.

Causa de oposición que debe ser desestimada porque, como resulta del escrito de interposición presentado y resoluciones de Audiencias Provinciales que en él se citan, se presenta con suficiente claridad que existe contradicción entre diversas sentencias de la Audiencia Provincial de Zaragoza y la dictada por la Audiencia Provincial de Teruel y ahora recurrida al tratar la cuestión litigiosa, por lo que, sin perjuicio del mayor o menor alcance que respecto del fondo de la cuestión pueda presentarse en las posibles contradicciones, sí existe el motivo que justifica la presentación y admisión del recurso de casación.

SEGUNDO.-  Como resulta de la sentencia impugnada, son hechos acreditados, en lo que interesa al objeto del presente recurso, que don Alejandro R. C., padre de doña Lucía y de doña Pilar R. S., era dueño de una casa sita en la localidad de Camarillas (Teruel), de más de dos alturas y en la que un hueco abierto en una de las dependencias permitía vistas y recibía luces del patio de la vivienda, y estaba desprovisto de reja de hierro, red de alambre o protección equivalente, sin constancia de que tuviera voladizo alguno. El 3 de marzo de 1.979, don Alejandro donó a sus precitadas hijas el inmueble, haciendo atribución de las dependencias que cada una de ellas pasaría a ocupar como de su exclusiva propiedad. Al hacerse la división material, el hueco a que antes se ha hecho referencia quedó en pared propiedad de doña Lucía, mientras que el patio a que da vistas es de propiedad de doña Pilar.

En el año 2003, doña Pilar tapó el hueco, lo que dio lugar a la reclamación rectora de esta litis formulada por doña Lucía en pretensión, entre otras que ahora carecen de relevancia, de que se declarara que, al donarse la vivienda por el padre a ambas hijas y mantener abierto el hueco en la pared, quedó constituida servidumbre de luces y vistas a favor de doña Lucía y sobre el patio de doña Pilar, por aplicación del artículo 541 de la Compilación de Derecho Civil de Aragón.

Esta petición fue desestimada en primera instancia por considerar el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Teruel que el hueco causa del debate jurídico no era de los que tenían el fin de luces y vistas, sino el de poder meter leña por él al inmueble, de modo que, por tanto, su existencia no podía servir para fundamentar la constitución de un servidumbre de luces y vistas.

La Audiencia Provincial de Teruel, en la sentencia recurrida, revocó la dictada por el Juzgado acordando, en lo que respecta al meritado hueco, la estimación de la pretensión de doña Lucía y declarando, en consecuencia, que había quedado constituida servidumbre de luces y vistas por el hecho de que al abrir el propietario donante sobre el patio contiguo un hueco por el que entraba la luz, carente de la protección exigida por el artículo 144 de la Compilación, constituyó un signo aparente de servidumbre determinante del nacimiento del gravamen al hacer la donación y no haber efectuado dicho propietario manifestación alguna, ni al donar las fincas ni en el momento de la partición, ni haber hecho desaparecer aquel signo externo.

TERCERO.- No se ha incidido en el recurso de casación ahora formulado sobre la cuestión que trató el Juzgado de si el fin del hueco en cuestión era realmente el de luces y vistas o tan solo el de permitir introducir materiales en la casa, por lo que, en obligada congruencia con la causa del recurso y respeto de los hechos probados declarados en la sentencia recurrida, no procede resolver partiendo de tal posible destino distinto de la servidumbre, y debe estarse a la consideración de ser finalidad del hueco la de luces y vistas.

En relación con el objeto de la casación, la sentencia recurrida entiende, en resumen, que la presencia de un hueco para luces y vistas sin protección de reja, red o equivalente implica un signo externo de existencia de servidumbre de luces y vistas por lo que, en consecuencia, cuando el dueño de la finca la divide en dos, donando cada porción a un propietario distinto, sin referirse a la existencia o no de servidumbre, y manteniendo el hueco, debe concluirse, según tal resolución, que se ha constituido una servidumbre por la vía del artículo 541 del Código Civil. De modo que, en su argumentación esencial, el fundamento jurídico de la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Teruel parte de la consideración de ser de aplicación al caso de autos tanto lo establecido en el artículo 541 del Código Civil al permitir la adquisición de servidumbre por enajenación del dueño del predio, como la normativa del mismo Código Civil para determinar qué debe entenderse en cada caso por signo externo de servidumbre entre dos fincas, para llegar así a la estimación de la demanda, por concluir que concurren tanto el signo externo como la causa de adquisición prevista en tal Código.

CUARTO.-  La expresa llamada del artículo 145 de la Compilación de Aragón a la aplicación del artículo 541 del Código Civil deja clara, como la sentencia recurrida considera, la vigencia en Aragón de la constitución de servidumbres en la forma recogida en el último precepto citado y cuando exista acto de transmisión del dueño de las fincas divididas.

Ahora bien, no cabe entender ajustada la resolución recurrida al artículo 145 de la Compilación de Aragón cuando parte de la consideración de que es signo externo evidenciador de la existencia de servidumbre para luces y vistas la presencia de un hueco sin protección, porque como resulta de este precepto, la falta de protección del hueco de luces vistas no es en Aragón signo externo de la existencia de tal servidumbre sino que, por el contrario, atendiendo el tradicional y especial régimen diferenciador de relaciones de vecindad resultante de los artículos 144 y 145 de la Compilación, el artículo 145, de modo expreso, indica: “Los voladizos (…) son signos aparentes de luces y vistas. No lo son la falta de la protección señala en el artículo anterior ni tampoco los voladizos sobre fundo propio. (…)”

QUINTO.- Si se entendiera que la remisión al artículo 541 del Código Civil incluye también la asunción en el derecho civil aragonés del sistema de este cuerpo legal en todo lo relativo a presencia o no de signos externos de servidumbre se infringiría la mención del artículo 145 excluyente, sin distinción alguna, de la falta de protección como signo aparente de servidumbre. Por otro lado, la remisión al artículo 541 del Código Civil, regulador tan solo de la posibilidad de adquisición por el destino dado por el dueño transmitente, se haría extensiva a toda la normativa de este Código sobre qué es signo externo de servidumbre, contrariando así el sistema de fuentes previsto con carácter general en el artículo 1 de la Compilación de Aragón, pues se integraría la normativa propia de régimen de vecindad y regulación específica de la apertura de huecos con principios del derecho civil común, en vez de los propios del derecho aragonés.

A igual conclusión sobre alcance de la remisión al Código Civil que hace la Compilación llegó la sentencia de la Audiencia Provincial de Zaragoza de 9 de julio de 1994, confirmatoria de la dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 13 de la misma ciudad, en doctrina mantenida luego en sentencias de la misma Audiencia de fechas 4 de octubre de 1999, 11 de enero de 2002 y 31 de marzo de 2003. Y finalmente, tal tesis fue la plasmada en sentencia de esta Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Aragón de fecha 4 de febrero de 2004, en la que, desestimando el recurso de casación presentado contra la sentencia citada de la Audiencia de Zaragoza de 31 de marzo de 2003, expresamente se recoge en su Fundamento de Derecho tercero: “La vigente Compilación, cuando se refiere a la adquisición de la servidumbre de luces y vistas por destino del padre de familia, no hace ninguna remisión al Código Civil para la apreciación de los signos aparentes de servidumbre, como hacían los Anteproyectos del año 1962 y 1963, ni se pronuncia en el sentido en que lo hacia el art. 143 del Anteproyecto de 1965 de la Comisión de Codificación. Deja a salvo la vigencia en Aragón del art. 541 del Código Civil, pero hay que entender que respetando su peculiar Derecho en la regulación de los signos aparentes de servidumbre de luces y vistas. Por ello, a los efectos de dicho precepto del Código Civil, hay que entender, que signos aparentes de luces y vistas serán los que la Compilación determine, esto es, los del art. 145 de la Compilación, interpretación que, como decía la referida SAP 9-7-1994, es conforme al sentido propio de las palabras del precepto, en relación con el contexto y los antecedentes históricos y legislativos, de acuerdo con las normas interpretativas del art. 3.1 del Código Civil.

Por otro lado, añade esa sentencia y recoge la del Tribunal a quo que la interpretación del art. 145 de la Compilación, sostenido por los recurrentes, desconoce la tradición jurídica aragonesa en materia de luces y vistas, regulando sus signos aparentes de forma distinta según se trate de adquisición por usucapión o por destino del padre de familia, lo que produciría una grave inseguridad jurídica, pues no todos los huecos para luces y vistas en pared divisoria de fundos con o sin protección, serían simple manifestación de una relación de vecindad.”

SEXTO.-  Consecuencia de lo expuesto es la estimación del recurso formulado contra la sentencia recurrida dictada por la Audiencia Provincial de Teruel el día 15 de febrero de 2005, que se casa y deja sin efecto en el siguiente pronunciamiento: “a) se declara la existencia de una servidumbre de luces y vistas por constitución del padre de familia respecto al hueco existente en el granero de la actora sobre la finca de la demandada doña Pilar Romero Sangüesa, y se condena a dicha demandada a volver a abrir la ventana de la actora”.

En su lugar, se acuerda la desestimación en los pedimentos a), c) y d) del suplico de la demanda.

En lo demás, se mantienen los pronunciamientos de la sentencia recurrida.

SEPTIMO.-  Respecto de las costas causadas en la instancia no procede hacer modificación de lo acordado por la sentencia recurrida, dado que, formuladas demandas principal y reconvencional, y siendo recurrentes en apelación ambas partes por distintos motivos, la estimación que ahora tiene lugar de una de las pretensiones de una de las partes no modifica por sí solo  lo tenido en cuenta por la Audiencia Provincial al tiempo de imponer las costas. Y, conforme al art. 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil no cabe pronunciamiento especial sobre el pago de las costas causadas en este recurso de casación.

Vistos los artículos citados y demás de general aplicación,

Que estimando como estimamos el recurso de casación formulado por la representación procesal de doña Pilar R. S. contra la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Teruel de fecha 15 de febrero de 2005, debemos declarar y declaramos:

1.- Queda sin efecto el pronunciamiento a) de la parte dispositiva de la sentencia recurrida, acordando en su lugar la desestimación de los pedimentos a), c) y d) del suplico de la demanda.

2.- Se mantiene el resto de pronunciamientos contenidos en la misma resolución.

3.- No se hace expresa imposición de las costas causadas en el presente recurso.

Líbrese a la mencionada Audiencia la certificación correspondiente, con devolución de los autos y rollo de apelación remitidos.

Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamientos, mandamos y firmamos.

Para citar este artículo

. «Sentencia TSJA, 16 diciembre 2005», núm.2 (2005), Cuadernos "Lacruz Berdejo",
http://www.derecho-aragones.net/cuadernos/document.php?id=355