Sentencias

Tipo de documento: Artículo

S E N T E N C I A TSJA, 1 Diciembre 2009

Servidumbre de paso. Usucapión. Signo aparente. Extinción por el nuevo estado de los predios. Tercero hipotecario

EXCMO. SR. PRESIDENTE

D. Fernando Zubiri de Salinas

ILMOS. SRES. MAGISTRADOS

D. Luis Ignacio Pastor Eixarch

Dª. Carmen Samanes Ara

D. Ignacio Martínez Lasierra

En nombre de S. M. el Rey.

La Sala de lo Civil del Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha visto el presente recurso de casación número 9/2009, interpuesto contra la sentencia  dictada por la Audiencia Provincial de Huesca en fecha 6 de
Mayo de 2009 recaída en el rollo de apelación número 257/2008, dimanante de autos de procedimiento ordinario  numero 423/06, seguidos ante el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 2 de Jaca, en el que son partes, como recurrente, S., representada  por la Procuradora de los Tribunales Dª. Elena Ferrer Barceló  y dirigida por el   Letrado D. Joaquín Gimeno del Busto,  como recurrida,  Promociones M. G.,  representada  por la Procuradora de los Tribunales  Dª. Mª Jesús Palos Oroz  y dirigida por el
Letrado  D. Francisco Javier Bartolomé Auria.
La cuantía del procedimiento es de 5.033,47 euros.
Es Ponente el Magistrado Ilmo. Sr. D. Luis Ignacio Pastor Eixarch.

PRIMERO.- El Procurador de los Tribunales D. Ignacio Laguarta Valero, actuando en nombre y representación de S.,  presentó demanda de juicio ordinario sobre  servidumbre de paso, contra la sociedad mercantil Promociones M. y G., en la que, tras alegar los hechos y fundamentos de derecho que estimó pertinentes, terminó suplicando se dicte sentencia por la que, estimando la demanda: “1.- Se declare la existencia de una servidumbre de paso de la que es predio dominante la finca propiedad de S., en calle del Viero, finca registral número 79, inscrita en el registro de la propiedad de Jaca, al tomo 518, libro 9 de Panticosa, folio 22, inscripción 12ª, y predio sirviente las fincas propiedad de la demandada, que constituyen una Comunidad, adaptada a la Ley de Propiedad Horizontal, en calle Alta, barrio bajo, número 15, hoy también denominada calle La Parra, y que es la finca registral número 3.835, y que posteriormente ha pasado a constituir las fincas registrales números 3.836, 3.837, 3.838, 3.839, 3.840, 3.841, 3.842 y 3.843, inscritas en el registro de la propiedad de Jaca, al tomo 1631, libro 43 de Panticosa, folios 101 a 116.- 2.- Como consecuencia de la anterior declaración, condene a la demandada a la demolición de cuanto haya construido o edificado, en la finca de su propiedad, en perjuicio de la servidumbre de paso a favor de la finca de mi representada, por el lugar y del modo que el propietario del predio sirviente fije, siempre y cuando quede libre y expedito un paso que permita el acceso de personas y caballerías, cargadas o vacías, del modo y manera que se determinará en ejecución de sentencia.- 3.- Condene a la demandada a estar y pasar por esa declaración, respetando el ejercicio del derecho de paso.- 4.- Condene en costas a la parte demandada por su temeridad al haber provocado esta litis, o no allanarse a la misma una vez tenga conocimiento de ella”.
Por otrosi, solicitó como medida cautelar la anotación preventiva de la demanda en el Registro de la Propiedad de Jaca en las fincas cuyos numeros registrales son los mencionados anteriormente, ofreciendo una caución de 3.000 euros.

SEGUNDO.- Admitida a trámite la demanda, se emplazó a la demandada y se acordó la anotación preventiva de la demanda en el Registro de la Propiedad, “inaudita parte”, una vez constituida una caución por importe de 6.000 euros.
La demandada compareció en tiempo y forma y contestó a la misma, suplicando que previos los tramites legales se dictase sentencia por la que: “desestimando íntegramente la demanda  formulada de contrario contra mi representada, absuelva a mi representada de todos los pedimentos en aquella solicitados, condenando de forma expresa a la parte actora al pago de las costas causadas en el presente procedimiento”.
Por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. dos de Jaca se dictó sentencia en fecha 22 de mayo de 2008, cuya parte dispositiva es de la siguiente redacción literal: “Fallo: Estimar íntegramente la demanda, interpuesta por S., contra PROMOCIONES M. G., en los siguientes términos: Se declara la existencia de una servidumbre de paso en beneficio del predio dominante sito en Panticosa, calle Viero, inscrita en el Registro de al propiedad de Jaca, tomo 518, libro nueve de Panticosa, folio 22, finca nº 79, inscripción 12º”, a través del predio sirviente, sito en el mismo término municipal de Panticosa, en calle alta, barrio bajo nº 15, hoy también denominado calle de la Parra…Inscrita en el Registro de la propiedad de Jaca, tomo 1631, libro 43 de Panticosa, folio 101 a 106, finca nº 3835, que posteriormente ha pasado a ser las fincas nº 3836, 3837, 3839, 3840, 3841, 3842, 3843.- Se condena al demandado a dejar libre y expedito el paso mediante la eliminación del muro, o de cualquier otro elemento que obstaculice el paso; requiriéndose al demandado para que, una vez reintegrada la parte actora en su derecho de paso, se abstenga de realizar actos de perturbación del ejercicio del derecho declarado.- No se hace pronunciamiento en costas”.

TERCERO.- Interpuesto por la parte demandada, en tiempo y forma, recurso de apelación contra la sentencia dictada por el Juzgado de 1ª Instancia nº 2 de Jaca, se dio traslado del mismo a la parte contraria, quien se opuso al recurso planteado de contrario, y elevadas las actuaciones a  la  Audiencia Provincial de Huesca, ésta dictó sentencia de fecha  6 de mayo de  2009, cuya parte dispositiva dice así: “FALLAMOS: Estimamos el recurso de apelación interpuesto por la demandada, PROMOCIONES M. Y G. contra la sentencia referida, que revocamos. En su lugar, desestimamos la demanda presentada por S. y absolvemos a la demandada, Promociones M. y G., de las pretensiones ejercidas en su contra. Imponemos a la actora, S., las costas de primera instancia y no hacemos especial declaración sobre las de esta alzada”.

CUARTO.- El Procurador de los Tribunales D. Javier Laguarta Valero,  actuando en nombre y representación de S., presentó, en tiempo y forma, escrito preparando recurso de  casación contra la anterior sentencia, y una vez que la Audiencia Provincial de Huesca  lo tuvo por preparado, se formuló el oportuno escrito de interposición, que basó en un Único Motivote la siguiente redacción literal: “Infracción del artículo 147 de la Compilación del Derecho Civil de Aragón de 8 de abril de 1987”. Por otrosí solicitó el mantenimiento de la medida cautelar acordada.

QUINTO.-. Recibidas las actuaciones en esta Sala de lo Civil del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, compareció en la misma la Procuradora de los Tribunales Dª. Elena Ferrer Barceló en nombre y representación de S., y el Procurador de los Tribunales D. Luis Gállego Coiduras en nombre y representación de Promociones M. G., y dictó en fecha 7 de septiembre de 2009 auto por el que se admitía el recurso a trámite, confiriéndose traslado  del escrito de interposición  a la parte contraria  por plazo de veinte días, quien formuló oposición, solicitando por otrosí el alzamiento inmediato  de la medida cautelar o elevar la caución, por lo que se formó la oportuna pieza de medidas cautelares, acordándose mantener la medida elevando la caución a 12.000 euros;  por el Procurador de los Tribunales Sr. Gállego se presentó escrito por el que nombraba para sustituirle en la representación a la Procuradora de los Tribunales Sra. Palos Oroz, acordándose dicha sustitución por diligencia de ordenación de fecha 26 de octubre, y por providencia de fecha 30 del mismo mes se señaló para votación y fallo el día 18 de noviembre de 2009.

PRIMERO.- Por demanda presentada ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Jaca, la demandante y ahora recurrente “S.” solicitó como pretensión principal la declaración de existencia de servidumbre de paso, de la que era predio dominante la finca de su propiedad sita en Panticosa (Huesca), y predio sirviente el inmueble de titularidad de la demandada, ahora recurrida, “PROMOCIONES M. Y G.”  Mantenía la parte actora, expuesto sintéticamente, que la titularidad de la servidumbre venía debidamente acreditada por la existencia de título del año 1790, en que expresamente se establecía su constitución, además de que, aunque se careciera de título, había adquirido por usucapión la servidumbre por virtud de lo previsto en el artículo 147 de la Compilación de Derecho Civil de Aragón (CA en adelante), ya que existían signos aparentes del uso de la servidumbre (en concreto una puerta) desde hacía mucho más que los 10 años entre presentes o 20 entre ausentes exigidos por el artículo citado para adquisición de servidumbre aparente por uso continuado.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción, en sentencia del día 22 de mayo de 2008, estimó íntegramente la demanda, declarando la existencia de la servidumbre y haciendo el resto de pronunciamientos a ello inherentes, y que son expuestos literalmente en el antecedente de Hecho segundo de esta resolución. Estimación que se fundó, en resumen, en considerar acreditada la adquisición de servidumbre por virtud del título del año 1790, y por entender que tal carga real era oponible al tercero adquirente por existir un hueco en el muro como signo exterior que la evidenciaba. En cambio se rechazaba la oposición que mantenía la parte demandada con base en la alegación de que se considerara extinguida la servidumbre puesto que, según indica la sentencia de referencia, existían dudas tanto sobre el no uso durante 20 años de la servidumbre, como sobre que  pudiera considerarse que se hubiera extinguido la servidumbre, ya fuera por renuncia tácita del demandante, deducible de la creación por él de otros pasos a la finca, ya por imposibilidad de uso de la servidumbre derivada de los cambios efectuados en el predio dominante.
Contra la anterior sentencia fue interpuesto recurso de apelación por el demandado, interesando de la Audiencia Provincial de Huesca la revocación de la sentencia condenatoria, por considerar el recurrente: 1) que, en contra de lo razonado en la sentencia recurrida, el título aportado de 1790 no acreditaba la constitución de la servidumbre discutida; 2) que, al no estar inscrita la servidumbre en el Registro de la Propiedad, no podía serle  impuesto tal derecho real a él como tercer adquirente hipotecario, por no existir signo aparente de la carga  que supone; y 3) que, todo caso, debería considerarse extinguida la servidumbre porque no la usó el actor desde que compró el inmueble en el año 1999, y porque las obras hechas en el fundo del predio dominante impiden el paso por la pretendida servidumbre.

SEGUNDO.-  La Audiencia Provincial de Huesca, en sentencia de 6 de mayo de 2009, estimó en su integridad el recurso presentado, revocó la sentencia apelada y, en su lugar, acordó la desestimación de la demanda en que se solicitaba la declaración de existencia de servidumbre. Todo ello con fundamento en las consideraciones principales de que el repetido título del año 1790 aportado como acreditación de constitución de la servidumbre no ofrecía garantías de referirse a la concreta servidumbre de que ahora se trataba, y que, faltando camino, senda, vereda o carril, la existencia de un somier a modo de cancela o, incluso, puerta entre ambas fincas, no cabía considerarlo signo externo de servidumbre, ni a los efectos de usucapión del artículo 147 de la CA como signo aparente, ni a los efectos de evitar la protección a tercero derivada de la Ley Hipotecaria.

TERCERO.-  El presente recurso de casación interpuesto por el inicial demandante, luego parte recurrida en apelación, contra la anterior sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Huesca, se fundamenta en su único motivo en dos razones diferentes: primero, en entender que el signo aparente que se alegó por tal parte no era la presencia de un jergón, sino la de un hueco en el muro divisorio de las fincas, y que tal signo sí es suficiente a los efectos del artículo 147 CA para fundar la adquisición de servidumbre por usucapión, sin necesidad de que exista camino o carril de paso; y segundo, por considerar que el título de 1790 que se aportó como acreditativo de la constitución de la servidumbre sí es medio probatorio suficiente para demostrar la existencia de esta carga real sobre el predio de la contraparte.
Aunque incluidas en un mismo motivo de casación dos razones impugnatorias de la resolución recurrida, no cabe dar especial relevancia a este defecto formal, más teniendo en cuenta que la parte contraria no ha considerado perjudicada su propia defensa. Ahora bien, el correcto tratamiento de las cuestiones planteadas exige resolverlas por separado, y por orden inverso al propuesto por el recurrente, estudiando en primer lugar la valoración que insiste debe hacerse respecto de la validez del título que aportó, contrastado con las declaraciones testificales que cita, y luego la cuestión de alcance jurídico que suscita respecto de la posible usucapión.

CUARTO.-  En relación con la validez y efectos del título del año 1790, en que el actor mantiene que se recoge la constitución de las servidumbre ahora litigiosa, debe considerarse que la sentencia recurrida expone en el apartado primero de su Fundamento de Derecho segundo las diversas razones que, basadas en la prueba, llevaron finalmente a que el Tribunal entendiera que faltaba la acreditación de que tal título fuera referido a la servidumbre que pretendía el actor. Concretamente, la Audiencia Provincial consideró insuficiente la literalidad del título para entender que se refiriera a las fincas en cuestión o a cualesquiera otras eras de Panticosa y que, en relación con tal indeterminación, la testigo puede equivocarse cuando entiende que el repetido título sí alude a las fincas de parte actora y demandada.
Esta valoración del Tribunal se hace así sobre los diversos elementos de prueba que han sido aportados a las actuaciones y de los que extrae su conclusión respecto de qué considera probado o no. Cuestiones, por tanto, de índole fáctica, tal y como alega la parte recurrida, y que, como vinculadas directamente al acervo probatorio aportado por la parte, tal y como se ha reiterado en diversas resoluciones del Tribunal Supremo (así, autos de 15 de julio o de 10 de junio de 2008, y sentencias de 11 de noviembre de 2008 y 26 de marzo de 2009) y de esta misma Sala (así, autos de 27 de marzo o 24 de octubre de 2007, o sentencias de 20 de octubre de 2006 o 5 de octubre de 2009) deben ser atendidas, en los casos excepcionales en que pudiera proceder hacerlo, en la vía procedimental del recurso por infracción procesal, pero no en sede de recurso de casación, limitado por la relación de los artículos 477.1 y 469 de la Ley de Enjuiciamiento Civil tan solo a la posible existencia de infracción de las normas aplicables para resolver las cuestiones objeto del proceso, esto es, de las normas de naturaleza sustantiva reguladoras de la cuestión material o de fondo planteada.
En consecuencia, este motivo de recurso incurre en la causa de inadmisión prevista en el artículo 483.2.2º en relación con el artículo 477.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, lo que, al tiempo de dictar sentencia, conlleva su desestimación.

QUINTO.-  En cambio, no cabe considerar admisible la pretensión de la parte recurrida de que también las alegaciones hechas por el recurrente respecto de la existencia o no de adquisición por usucapión sean cuestión probatoria. Porque si revisten tal carácter las posibles apreciaciones referidas a la situación de hecho presente en las fincas, sin embargo es cuestión estrictamente jurídica la determinación de si la subsunción de la resultancia fáctica en la norma que se entienda de aplicación conlleva, o no, la presencia de los presupuestos legalmente prevenidos para concluir que existió adquisición de servidumbre por la posesión concreta de ella.
Así, por tanto, no cabrá valorar en sede de este recurso de casación si existía o no camino, o si se usaba o no el jergón de puerta, porque tales cuestiones de hecho fueron ya resueltas y sentadas con claridad en la sentencia recurrida, en el sentido de que no existía camino y sí un somier a modo de cancela o simple parapeto. Pero sí cabe valorar, en la línea ya indicada por el Tribunal Supremo en materia similar a la actual, (sentencia de 27 de octubre de 2003) el alcance jurídico que, en la aplicación de las normas a observar, puedan tener tales datos, unidos a aquellos a los que a continuación se hará referencia, de necesaria integración en este caso del factum fijado por la sentencia de la Audiencia Provincial.

SEXTO.-  La sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia, al tiempo de tratar sobre la posible protección del tercer adquirente cuando la carga real no está inscrita en el Registro de la Propiedad, sentó con claridad como hecho probado que el signo permanente y ostensible de existencia de la servidumbre de paso no venía constituido por la existencia de somier o jergón metálico, sino porque había un hueco practicado en el muro de piedra que delimita ambas fincas. Declaración de estar acreditada la presencia del hueco en el muro que no es contradicha o modificada por la sentencia ahora recurrida, que no contiene mención alguna respecto del hueco en el muro de piedra, y centra su razonamiento sólo en si puede considerarse signo aparente de la servidumbre el somier que a modo de puerta o cancela se utilizaba.
La falta de mención del hueco existente en la pared supone una injustificada omisión de un hecho probado de indudable trascendencia para la resolución de si existe o no la servidumbre que es reclamada, entre otros motivos, por la presencia de un signo evidenciador de su existencia. Por lo que procede, respetando los hechos que estimó probados la sentencia recurrida, completarlos en su redacción, por inclusión, tal y como recogió el Juzgado de Primera Instancia y, además, resulta de las fotografías obrantes en las actuaciones recogidas en el Acta Notarial de 9 de marzo de 2004, de la existencia de un hueco voluntariamente construido en el muro de mampostería divisorio de las fincas de los causahabientes de las actuales partes, con la finalidad de permitir el acceso desde la finca propiedad del demandado a la del demandante.
Partiendo así, para la adecuada resolución de la cuestión debatida de que, tal y como el Juzgado declaró probado, sin contradicción en la sentencia de la Audiencia Provincial, existía el hueco, y que no consta ni se alega que existiera ningún  otro fin instrumental del espacio abierto que el paso entre las fincas, está igualmente acreditado que estuvo abierto al menos hasta el año 2004 en que se realiza la antes citada Acta Notarial dejando constancia de la existencia del citado paso.
Por tanto, en contra de lo argumentado en la sentencia recurrida, sí existía un signo aparente de presencia de la servidumbre, constituido en este caso por hueco para paso voluntariamente abierto en la pared de cerramiento de ambas fincas. Dato acreditado al que, reafirmando la existencia de la servidumbre, se añaden los más accesorios, pero también significativos, de que no había otro acceso a la finca del actor, de que se usaba el somier como puerta, o de que la testifical practicada y reflejada en la sentencia del Juzgado evidencia que, al menos hasta el año 1999, sí era utilizada la finca del actor, sin otro paso que el abierto en el muro. En cambio, no cabe exigir, como establece la sentencia recurrida, que debió constatarse la realidad de la servidumbre por presencia huellas, vereda, carril o senda, puesto que si bien la existencia de un camino sería sin duda un elemento muy determinante al tiempo de concluir la apariencia de signo externo y visible de la servidumbre, no es tal presencia notoria de señal del paso el único signo posible, pues ni el artículo  532 del Código Civil ni la Jurisprudencia consolidada en su aplicación establece tal concreción del camino como único signo posible al definir qué pueda entenderse por signo exterior. Por lo que no cabe excluir el que está presente en este caso, que es el signo permanente de uso del paso evidenciado por la apertura de un hueco en el muro que no tenía otra finalidad de uso que, precisamente, la de facilitar el acceso al predio dominante.
Por tanto, se dan los requisitos previstos en el artículo 147 de la Compilación de Derecho Civil de Aragón para declarar adquirida por usucapión la servidumbre, ya que existe el elemento permanente que muestra apariencia de servidumbre y se cumplieron los plazos de uso previstos en la norma. La existencia de tal servidumbre es además oponible a terceros, aun no constando su inscripción en el Registro de la Propiedad, ya que como indica constante Jurisprudencia (así, v.g. sentencias del Tribunal Supremo de 2 de diciembre de 2002, o 17 de octubre de 2006), no puede invocar la protección prevista en los artículos 13 y 34 de la Ley Hipotecaria quién, por ser aparente la servidumbre, conoce que, en contra de lo que resulta de las inscripciones del Registro de la Propiedad, la finca que adquiere no está libre de cargas.

SEPTIMO.-  La estimación de la pretensión del recurrente en casación, de que sí adquirió la servidumbre por usucapión, conlleva la asunción por este Tribunal de la competencia para decidir sobre las cuestiones relativas a si debe entenderse o no subsistente la servidumbre, que no pudo tratar la sentencia recurrida por haber denegado la presencia misma de la servidumbre.
Al respecto debe considerarse que, conforme acreditan las pruebas obrantes en los autos, especialmente las fotografías obrantes a los folios 149 a 153, contenidas en el informe emitido a instancia de S. en mayo de 2007, tanto una como otra finca han sufrido en la actualidad importantes cambios en su conformación. En especial, a los efectos que ahora interesan, consta que, desaparecido el desnivel que impedía que el predio dominante tuviera paso por otro lugar, en la actualidad puede llegarse a él desde vía pública urbana. Y, obtenido tal acceso desde calle pública a los actuales bloques de viviendas construidos en la que era finca dominante de uso rústico, el recurrente, al hacer la obra, construyó en el lugar del paso una de las paredes exteriores del bloque de viviendas, impidiendo el adecuado uso de la servidumbre, ya que queda menos de un metro entre los muros de ambas construcciones nuevas como espacio hábil para llegar al lugar que antes ocupaba el hueco por el que se accedía al predio dominante. De modo que, de facto, el nuevo estado de los predios impide el uso de la servidumbre, por lo que, desde el momento en que el actor construyó el muro de tal manera, se produjo la causa de extinción de la servidumbre prevista en el artículo 546.3º del Código Civil.
Por tanto, finalmente, si, como se dijo, era estimada la pretensión del recurrente respecto de ser titular de servidumbre adquirida por usucapión, debe igualmente ser estimada la petición del recurrido, de declararse extinguida tal carga real sobre su finca, y, en consecuencia, procede la absolución de la parte demandada. Por lo que el recurso finalmente debe ser desestimado.

OCTAVO.- En relación con las costas causadas, tanto en el recurso de casación como en ambas instancias, debe valorarse que, como evidencian las diferencias de apreciación fáctica y jurídica de las sentencias dictadas en el procedimiento, existían dudas de hecho y de derecho para la resolución del caso. Divergencia que ha dado lugar, incluso, a que la pretensión del recurrente en el recurso de casación sea estimada, aunque finalmente proceda la desestimación del recurso por aceptarse también una de las tesis de la defensa de la parte recurrida. Por todo ello, en aplicación de la posibilidad prevista en el artículo 394.1 en relación con el artículo 398.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, no procede imponer las costas causadas en primera, segunda instancia y casación.
Vistos los artículos citados y demás de general aplicación,

Que debemos declarar y declaramos no haber lugar al recurso de casación interpuesto por la representación procesal de S. contra la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Huesca de fecha 6 de mayo de 2009.
No se hace expresa imposición de las costas causadas en primera y segunda instancia ni en el recurso de casación.
Líbrese testimonio de esta resolución y remítase juntamente con las actuaciones a la referida Audiencia Provincial, debiendo acusar recibo.
Llévese testimonio de esta sentencia a la pieza separada de medidas cautelares para los efectos procedentes.
Así por esta nuestra sentencia, de la que se llevará testimonio al rollo, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Para citar este artículo :

. «S E N T E N C I A TSJA, 1 Diciembre 2009», núm. 6 (2009), Cuadernos "Lacruz Berdejo",
http://www.derecho-aragones.net/cuadernos/document.php?id=537