|
"Notorias
son las deficiencias de la enseñanza del Derecho en España.
Hablo de toda la enseñanza: de la oficial y de la libre.
El título de licenciado y el de doctor obtiénense
generalmente conociendo más o menos el Derecho llamado común;
sabiendo muy poco, casi nada, a veces nada en absoluto, del Derecho
foral, ni siquiera del especial de los territorios a que las Universidades
respectivas corresponden. Por lo que hace a Aragón y a sus
Fueros, el Sr. Ripollés indicó en ocasión solemne
el remedio. No es culpa suya si por la tradicional apatía
y aun desvío con que en nuestro país se miran ciertas
cosas nada se ha hecho. El doctro profesor, haciéndose eco
de las aspiraciones de las pocas personas que en estas materias
se interesan seriamente, defendió en el Congreso de Jurisconsultos
aragoneses la creación en Zaragoza, por las Diputaciones
provinciales de este antiguo Reino, de una cátedra de Derecho
aragonés. Acogió el Congreso la idea; invitó
a las Diputaciones a que la realizaran, y en este estado se haya
al cabo de tantos años el asunto. Digno éste del mayor
interés, quien lo remueva y lleve a feliz término
habrá prestado un gran servicio a nuestro país".
Marceliano Isabal. - Zaragoza, Febrero de 1897. (en el Prólogo
a Mariano Ripollés y Baranda, "Jurisprudencia civil
de Aragón", t. I, Zaragoza, 1897, pág. XX).
|