SENTENCIA

En Alcañiz, a cuatro de noviembre de dos mil tres.

Vistos por Dña. Mª Concepción Aznar Rodrigálvarez, Juez del Juzgado de Primera Instancia n° Uno de esta Ciudad y su Partido, los presentes autos de Juicio Ordinario n° 194/2001, seguidos entre partes: de una, como demandantes, D. GREGORIO C. L., DÑA. CARMEN C. L., DÑA. Mª TERESA C. L., DÑA. JOSEFA C. L., DÑA. FRANCISCA C. T., DÑA. MARCELINA P. A., DÑA. Mª BEGOÑA C. P., D. FRANCISCO JAVIER C. P., DÑA. CARMEN EL. C., D. JOAQUíN EL. C. Y DÑA. PILAR R. C., representados en autos por la Procuradora Dña. Olga Pina Bonias y defendidos por el Letrado D. Antonio Cerezuela Palacios; y de otra, como demandados, PARIENTES COLATERALES DE QUINTO Y SEXTO GRADO DE LA LÍNEA PATERNA del causante D. José Manuel P. C., vivos al fallecer este último el 30 de diciembre de 1.999, y HERENCIA YACENTE Y HEREDEROS DESCONOCIDOS DE DICHOS PARIENTES COLATERALES en el caso de que hubieran fallecido después de D. José Manuel P. C., en ignorado paradero, declarados en situación procesal de rebeldía; sobre acción de nulidad de escritura de compraventa y declaraciones subsiguientes contenidas en el suplico de la demanda.

 

 

 

 

ANTECEDENTES DE HECHO

 

 

PRIMERO. - Procedente de turno de reparto tuvo entrada en este Juzgado demanda de Juicio Ordinario presentada por la Procuradora Sra. Pina Bonias en la representación acreditada, en base a los hechos y fundamentos de derecho que estimó de aplicación, a la que acompañé los documentos que consideró oportunos, y en cuyo

suplico solicitaba fuese dictada sentencia por la que estimando la demanda en su totalidad.

 

a)  Declarase que la casa n° 43 del Paseo de San Francisco de Hijar (Teruel), inscrita en el Registro de la Propiedad de Hijar al tomo 353, libro 54, folio 235, finca n° 8921, inscripción primera, no perteneció a la herencia de D. Manuel P. T. y que no la heredé de éste su hijo D. Manuel P. Ga..

 

b)  Declarase que la compraventa formalizada en el documento n° quince de esta demanda es nata de pleno derecho y sin efecto, en lo que se refiere a la enajenación del inmueble indicado en el anterior apartado a) de este suplico.

 

e) Declarase que el inmueble indicado en el anterior apartado letra a) de este suplico es bien troncal de abolorio (perteneciente a la línea materna) y subsidiariamente bien troncal simple (perteneciente a las líneas materna y/o paterna), o en última instancia bien no troncal en la herencia de D. José Manuel P. C..

 

d) Declarase que la plena propiedad del inmueble a que se refieren los anteriores apanados de este suplico corresponde, por herencia de D. José Manuel P. C. a las personas declarados herederos abintestato de dicho causante en el auto judicial cuyo testimonio se acompaña como documento nº tres de esta demanda, sin perjuicio de la propiedad definitiva del inmueble que resulte de las operaciones de partición y adjudicación de la herencia de D. José Manuel P. C..

 

e)  Declarase la nulidad y ordenase la cancelación total de la inscripción primera del inmueble a que se refiere este suplico, existente en el Registro de la Propiedad de Hijar (Teruel).

 

f)   Condene a los demandados a estar y pasar por los anteriores pronunciamientos y al pago de todas las costas del juicio.

 

 

SEGUNDO.- Admitida a trámite la demanda se acordó dar traslado de la misma a los demandados, emplazándoles al hallarse en ignorado paradero mediante edictos que se fijaron en el tablón de anuncios de este Juzgado, del Juzgado de Paz de lfjar y que se publicaron en el BOP de Teruel, a fin de que compareciesen y contestasen a la demanda en el plazo de veinte din, haciendo constar en el edicto que en la Secretaria de este Juzgado tendrían a su disposición las copias simples de la demanda y de los documentos acompañados.

 

 

TERCERO.- No habiendo comparecido los demandados dentro del plazo para contestar a la demanda, y de acuerdo con lo previsto en el art. 496.1 de la LEC se declaré a dicha parte en situación procesal de rebeldía, notificándoseles dicha resolución en la forma ordenada en el art. 497.1 de la LEC con la advertencia de que no se llevaría a cabo ninguna otra excepto la resolución que pusiese fin al proceso y sin perjuicio de lo dispuesto en el art. 498 de la LEC, resolución en la que asimismo se convocó a las partes a la audiencia previa al juicio conforme a las previsiones del art. 414 de la LEC. En el acto de audiencia previa al que tan sólo compareció la parte actora a través de su Procuradora y su Letrado, afirmándose y ratificándose la parte actora en su demanda propuso como medios de prueba: documental por reproducida, más documental y testifical, pruebas admitidas en su totalidad y habiendose practicado la testifical en el posterior acto del juicio con el resultado que consta en autos. Concluido el posterior acto del juicio, tras la exposición de la defensa de los actores de las oportunas conclusiones, se acordé como diligencia final, a instancia de la parte actora, y con suspensión del plazo para dictar sentencia, estar a la espera de la recepción de la documental interesada del Catastro, y tras recibirse dicha documentación y verificado el trámite prevenido en el art. 436.1 de la LEC, habiendo presentado la parte actora escrito en relación a la prueba practicada como diligencia final, quedaron los autos definitivamente conclusos para sentencia.

 

 

CUARTO. - En la tramitación de este proceso se han observado las pertinentes prescripciones legales, a excepción del plazo para dictar sentencia en atención a la concurrencia de asuntos civiles de preferente atención.

 

 

FUNDAMENTOS JURÍDICOS

 

 

PRIMERO.- Para una adecuada y más clara comprensión del tema sometido a resolución judicial cabe exponer en primer término el árbol familiar de D. Jose Manuel P. C.. En el que se hace constar con una “+” a los fallecidos antes que D. José Manuel P. C. y “subrayados” los herederos abintestato de D. José Manuel P. C.

 

 


 

Ha resultado acreditado, por la documental obrante en autos, que:

 

-Gregorio C. G. (abuelo materno del causante José Manuel P. C.) falleció intestado el 16 de septiembre de 1946, en estado de viudo, y de vecindad civil aragonesa (nació y residió durante toda su vida en Híjar): documentos n° 18, 23, 32, 22, 47, 49, 50, 52, 53 y 55. Tuvo seis hijos que le sobrevivieron, rigiéndose su sucesión por el Derecho Aragonés vigente al momento de su fallecimiento: arts. 34 y 35 del Apéndice de Derecho Foral de Aragón de 1.925.

 

-Manuel P. T. (abuelo paterno del causante) falleció intestado el 13 de enero de 1.944, teniendo vecindad civil aragonesa (nació y residió durante toda su vida en Hijar): documentos n° 15, 16,17,27, 29y31.

 

-Concepción C. E. (madre del causante) falleció intestada el 4 de diciembre de 1.987, teniendo vecindad civil aragonesa (nació y residió durante toda su vida en Híjar). Contrajo matrimonio en 1.941 con Manuel P. Ga., siendo el régimen económico de su matrimonio el legal aragonés. El matrimonio tuvo como único hijo al causante. Documentos  n° 15, 17,18,28, 30y31

 

-Manuel P. Ga. (padre del causante) falleció intestado el 18 de diciembre de 1.990, teniendo vecindad civil aragonesa (nació y residió durante toda su vida en Hijar). Su sucesión, y la de su esposa, se regía por el Derecho Aragonés vigente al momento de sus respectivos fallecimientos, esto es, la Compilación de 21 de mayo de 1.985: art. 128.

 

-D. José Manuel P. C. (el causante) de vecindad civil aragonesa, falleció el 30 de diciembre de 1.999 en Alcañiz, en estado de soltero, sin descendencia y sin haber otorgado disposición testamentaria alguna, rigiéndose su sucesión por la Ley Aragonesa n° 1/1.999 de Sucesiones por causa de muerte, habiendo sido declarados, por auto dictado en este Juzgado de Primera Instancia nº Uno de Alcañiz de fecha 26 de mayo de 2.000, herederos abintestato de todos los bienes, derechos y acciones de carácter no troncal, troncal simple de ambas líneas y troncal de abolorio procedentes de la línea materna del causante, D. José Manuel P. C., a sus primos-hermanos: Pilar R. C., Carmen y Joaquín El. C., Carmen y Mª Teresa y Gregorio y Josefa C. L., Tomás y Francisca C. T.. Y ello por ser los citados primos-hermanos por línea materna del causante, los más próximos parientes del causante hasta el cuarto grado, no teniendo hasta ese cuarto grado ningún pariente por la línea paterna. También ha resultado acreditado, por las correspondientes documentales obrantes en autos, que Tomás C. T. --declarado heredero abintestato de D. José Manuel P. C.— falleció en Zaragoza el 17 de julio de 2.000, en estado de casado con Dña. Marcelina P. A., y dejando dos descendientes: Mª Begoña y Francisco Javier C. P., y habiendo otorgado testamento mancomunado el 28 de diciembre de 1.990 concediendo a su esposa la  facultad de distribuir los bienes de su herencia entre sus descendientes como considerara oportuno. Marcelina P. A. otorgó escritura pública de aceptación de la herencia de su esposo sin haber hecho hasta el momento uso de la facultad antes referida.

 

 

SEGUNDO.- Entre los bienes de la herencia de D.. José Manuel P. C. se encuentra la casa con corral sita en la calle San Francisco n° 43 de fijar, casa que consta de planta baja y dos elevadas, con una superficie total de 103 metros cuadrados, de los cuales corresponden a la casa 50 metros cuadrados y el resto al corral. Siendo sus lindes: frente, calle San Francisco de su situación; por la derecha entrando, la de Joaquín El.; izquierda, la de Félix F.; y fondo, parque del Calvario. Finca inscrita en el Registro de la Propiedad de Hijar al tomo 353, libro 54, folio 235, finca n° 8921, existiendo sólo una primera inscripción registral de inmueble, a favor de D. José Manuel P. C., como titular del pleno dominio, según consta en la certificación registral de la finca acompañada como documento n° 14 a la demanda.

 

Según consta en la mencionada inscripción registral, la misma se efectuó en virtud de escritura pública de compraventa (documento n° 15 acompañado a la demanda) otorgada el 6 de septiembre de 1 .9S2 ante el Notario de Hijar, D. Juan Miguel Bellod Hernández de Palencia, n° 878 de su protocolo, figurando en relación a esa finca D.. Manuel P. Ga., como vendedor, y su hijo D. José Manuel P. C., como comprador, refiriéndose que la citada finca constituía bien privativo del vendedor, adquirido por herencia de U. Manuel P. T. (padre del vendedor y abuelo paterno del comprador).

 

No obstante lo anterior, la casa a que se refiere la demanda rectora de este procedimiento, y antes descrita, no fue nunca propiedad de Manuel P. T. ni formó parte de su herencia, ni fue propiedad de Manuel P. Ga., sino que dicha casa fue inicialmente propiedad del abuelo materno del causante D.. Gregorio C. G., quien --según resulta de los contundentes testimonios de los Sres. L. M. (nacido en 1 915 y residente en Híjar desde tal fecha) y P. Ma. (nacido en 1.925 y residente en Hijar desde tal fecha)— construyó la casa del n°43 del Paseo San Francisco de Híjar en los años veinte, antes en cualquier caso de la Guerra Civil, siendo su residencia hasta el momento de su fallecimiento el 16 de septiembre de 1.946, y pasando tras su fallecimiento a su hija Concepción C. E. (madre del causante), quien vivió toda su vida en dicha casa puesto que cuando contrajo matrimonio en 1.941 con Manuel P. Ga. ambos vivieron en dicha casa hasta sus respectivos fallecimientos, siendo todo ello público y notorio en Híjar. Evidencia asimismo lo incierto de la manifestación recogida en la escritura de compraventa de fecha 6 de septiembre de 1.982 las documentales n° 19 y nº 22 de la demanda, la primera referida a la instancia solicitando la liquidación del impuesto de derechos reales correspondientes a la herencia de Manuel P. T. en que no se menciona ninguna casa-vivienda, en tanto que en la segunda de las documentación mencionadas, referida a la instancia para la liquidación del impuesto de derechos reales coifespondientes a la herencia de D. Gregorio C. G. describe en el inventario de sus bienes una casa sita en el Paseo San Francisco de Híjar n° 11, mencionando sus lindes, siendo la referida casa identificada anteriormente como n° 11 la actual n°43 del Paseo San Francisco de Híjar, según acredita el certificado del Ayuntamiento de Hijar de fecha 27 de marzo de 2001 (documento n° 25 de la demanda) constatándose los mismos linderos con los que se identificaba lan0 11. Y a ello no obsta que en el Centro de Gestión Catastral y Cooperación Tributada conste que, desde la implantación del Catastro en 1.969 y hasta 1.990, figuró como titular catastral de dicha casa Manuel P. Ga., ya que tal dato no guarda relación ni es coherente con la titularidad anterior del inmueble que consta documentada (herencia de Gregorio C. G.) y ha sido confirmada testificalmente, ni sirve por si sólo tal dato para acreditar que fuera la casa propiedad del Sr. P. Ga. pues el catastro es un registro administrativo-fiscal, por los demás, muchas veces inexacto, siendo además que entre la documentación remitida por el catastro no figura ni una sóla mención o documento acreditativo del título de adquisición por parte de Manuel P. Ga..

 

Es decir, al otorgarse la escritura de compraventa el 6 de septiembre de 1.982, el padre del causante, Manuel P. Ga. hizo constar que la casa referida era bien privativo suyo, por herencia de su padre Manuel P. T., no siendo ello cierto con el fin de que dicho inmueble, no inscrito anteriormente, accediera al Registro de la Propiedad lo antes posible y por el medio más fácil conforme a las previsiones de los arts. 205 de la LH y 298.30 del 1W en redacción, entonces vigente, dada por Dto. de 17 de marzo de 1.959. Siendo, en realidad, que la citada casa no nunca bien perteneciente a la familia paterna de José Manuel P. C., esto es, no fije nunca bien troncal de abolorio de la linea paterna de la herencia de José Manuel P. C. pues no perteneció a dicha rama familiar, sino que dicha casa es bien troncal de abolorio de la herencia de José Manuel P. C. pero procedente de la linea materna (arts. 212 y 213 de la Ley Aragonesa n° 1/99 de Sucesiones por causa de muerte), puesto que fue propiedad de su abuelo materno Gregorio C. G., siendo a su fallecimiento heredada por su hija Concepción C. E. (madre del causante), mediante aceptación y partición de la herencia, no documentada, pero confirmada por la testifical practicada y por actos propios de los herederos, resultando acreditado que aquélla vivió en la casa durante toda su vida, al igual que su hijo José Manuel P. C., lo que resulta no sólo de las contestes manifestaciones de los testigos en este pleito sino también de las certificaciones de empadronamiento obrantes en autos, sin que nadie, de la línea materna del causante, hubiera pretendido derecho alguno sobre la casa después del fallecimiento de Gregorio C. G. y hasta la actualidad, en que tan sólo como herederos de José Manuel P. C., pretenden hacer valer sus derechos sobre lo que se constata como un bien troncal de abolorio de la línea materna de la herencia de José Manuel P. C..

 

 

TERCERO.- La consecuencia a la que lleva la constatación, efectuada en el anterior razonamiento jurídico, del carácter de bien troncal de abolorio, perteneciente a lalineamaterna,delacasasitaeneln°43delPaseoSanfranciscodeHijar,queforma parte de la herencia de José Manuel P. C., es que la venta hecha en la escritura pública de fecha 6 de septiembre de 1.982, es nula de pleno derecho ya que el vendedor, Manuel P. Ga., no tuvo nunca facultades dispositivas sobre el bien vendido, dándose así ausencia total y manifiesta de causa del contrato (arts. 1.261, 1.275 y 1276 del Código Civil, siendo impresriptible la acción de nulidad absoluta o radical de los contratos por falta de alguno de los requisitos del art. 1.261, y no cupiendo en tales supuestos la posibilidad de confirmación o convalidación del contrato conforme a las previsiones del art. 1.310 del mismo Código Civil). Nulidad de la escritura mencionada que afecta exclusiva y extrictamente a la enajenación de la casa referida.

 

Dicha nulidad determina que haya de considerarse nulo y cancelarse el asiento registral originado por aquella conforme a lo previsto en los arts. 38 en relación con el art. 40.d de la LH

 

Dicha casa al haber pasado de ser propiedad de Gregorio C. G. a ser propiedad privativa de su hija Concepción C. E. en cuanto fué adquirida por ésta por herencia de aquél, y declarada nula la compraventa de la misma, ha de estimarse que — a su vez a ser heredada por su hijo José Manuel P. C. una vez fallecida Concepción C. E. en fecha 4 de diciembre de 1.987. Por lo que dado el carácter de bien troncal de abolorio de la linea materna, al haber pertenecido a la familia materna de José Manuel P. C. durante dos generaciones anteriores a él, su propiedad corresponde por herencia de este último a los herederos de los bienes troncales de esa clase y linea, que son los declarados herederos por auto del Juzgado de r Instancia n° Uno de Alcañiz de fecha 26 de mayo de 2000, todo ello sin perjuicio, como se refiere en la demanda rectora de esta litis de las operaciones de partición y adjudicación de dicha herencia que se lleven a cabo.

 

 

CUARTO.- Admitida íntegramente la demanda se imponen las costas procesales ala parte demandada en aplicación conforme a lo preceptuado en el art. 394 de la L.E.C.

 

 

Vistos los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación,

 

FALLO

 

Que estimando íntegramente la demanda interpuesta por la Procuradora Sra. Pina Bonias, en nombre y representación de D. Gregorio C. L., Dña. Carmen C. L., Dña. Mª Teresa C. L., Dña. Josefa C. L., Dña. Francisca C. T., Dña. Marcelina P. A., Dña. Mª Begoña C. P., D. Francisco Javier C. P., Dña. Carmen El. C., Dª. Joaquín El. C. y Dña. Pilar R. C., DEBO DECLARAR Y DECLARO:

 

A)  Que la casa n° 43 del Paseo de San Francisco de Híjar (Teruel), inscrita en el Registro de la Propiedad de Híjar al tomo 353, libro 54, folio 235, finca it 8921, inscripción primera, no perteneció a la herencia de D. Manuel P. T. y que no la heredó de éste su hijo D. Manuel P. Ga..

 

B)  Que la compraventa formalizada en escritura pública de fecha 6 de septiembre de 1.982, otorgada ante el Notario D. Juan Miguel Bellod Fernández de Palencia, n° 878 de su protocolo, y acompañada como documento n° quince de esta demanda es nula de pleno derecho y sin efecto, en lo que se refiere a la enajenación del inmueble indicado en el anterior apartado A).

 

C)  Que el inmueble indicado en el anterior apartado A) es bien troncal de abolorio (perteneciente a la línea materna) en la herencia de D. José Manuel P. C..

 

D)  Que la plena propiedad del inmueble a que se refiere el apartado A) corresponde, por herencia de D. José Manuel P. C. a las personas declarados herederos abintestato de dicho causante en el auto judicial de fecha 26 de mayo de 2000, cuyo testimonio se acompaña como documento n° tres de esta demanda, sin perjuicio de la propiedad definitiva del inmueble que resulte de las operaciones de partición y adjudicación de la herencia de D. José Manuel P. C..

 

E)  La nulidad, ordenando la cancelación total, de la inscripción primera del inmueble a que se refiere el apartado A), existente en el Registro de la Propiedad de Híjar (Teruel).

 

Al tiempo que DEBO CONDENAR Y CONDENO a los demandados a estar y pasar por los anteriores pronunciamientos y al pago de todas las costas del juicio.

 

 

Notifíquese la presente resolución a las partes, haciéndoles saber que contra la misma cabe interponer recurso de apelación, que se preparará ante este Juzgado dentro del plazo de cinco días contados desde el día siguiente al de su notificación, conforme a lo previsto en los arts. 457 y ss. de la L.EC..

 

 

Así, por esta mi sentencia, de la que se unirá testimonio a los autos de su origen, lo pronuncio, mando y firmo en lugar y fecha “ut supra.